Donde Los Angeles Temen Pisar

Updated: Oct 10, 2019

-Inmigración, Población y la Pregunta sobre Identidad


Esta es una traducción del artículo original Where the Angels Fear to Tread.

Original por João L. R. Abegão

Traducción por Monica Lennon.


Palabras Clave: Crecimiento de la Población; Ecología Política; Inmigración; Identidad; Islam


“Inmigración es una de las cosas más importantes que están afectando todas las decisiones políticas, y todas las preocupaciones públicas a través de Europa. Es un enorme tema que eleva toda pegunta imaginable acerca de la sociedad en la que tu estas. Cuál es la sociedad en la que tu estas? Qué puede esta tolerar y qué no puede tolerar? Cuál es un aceptable nivel de inmigración? Cuál es el nivel que fundamentalmente altera una sociedad? Estas son preguntas masivas que nosotros apenas estamos comenzando a abordar.”


- Douglas Murray – The Strange Death of Europe (La Extraña Muerte de Europa) 23/05/2019, en Youtube


Nuestro mundo está cambiando. La estabilidad biofísica de nuestro medio ambiente esta gradualmente sucumbiendo. El Holoceno, el cual permitió a la humanidad prosperar puede llegar a parar abruptamente y con este nuestros sueños de mantener este aparato global y rápidamente creciente que llamamos civilización.


Enfrentando tan precaria y difícil situación, la población humana aun mantiene incrementándose aproximadamente 80 millones de personas cada año (ganancia neta), inescapablemente condenando a muchos a un destino absolutamente desconocida para el cálido recibimiento que nosotros hemos recibido en este planeta por mil años. Como resultado, multitudes serán forzadas a moverse en busca de refugio, seguridad, subsistencia y dignidad.


En mi trabajo previo, The Human Overpopulation Atlas (El Atlas de la Sobrepoblación Humana), yo trato de resumir el primer grupo de problemas creados e intensificados por la inescapable circunstancia de nuestros siempre-crecientes números. Esto me llevo a hacer borradores de capítulos acerca de los múltiples predicamentos ecológicos y medio ambientales que nosotros mismos hemos producido, en el estado del discurso y en el descuido y burla que lo rodea, y eventualmente, en como el proyectado crecimiento de la población humana combinada con todos los cambios biofísicos que están ocurriendo dentro de nuestro planeta inducirá millones a inmigrar. Por esta razón, el capitulo en inmigración fue titulado ‘Éxodo’.


Como yo describí en el Atlas, Éxodo terminó siendo un estudio preliminar de los temas que rodean inmigración. Para simplicidad y claridad, He decidido en mayor parte reducir mi estudio a los conductores Antropogénicos que han inducido el movimiento forzado de gentes de sus hogares en busca de otras tierras para reacomodarse. Sin embargo, esto es solo una pequeña mirada a la historia completa, y antes de ahondar en ello, una abreviada revisión del estado actual de los asuntos es justificada.


Datos actuales indican que en 2016 habían 40.3 millones de personas internamente desplazadas (PIDs) en el mundo y 22.5 millones de refugiados, con aproximadamente 227.6 millones de gente teniendo que ser desarraigadas debido a los peligros medioambientales de 2008 a 2016. Actualmente, solo estimados pueden ser supuestos, sin embargo con un clima inestable, los niveles del mar creciendo, la degradación ecológica, la inseguridad en comida y agua, el agotamiento de los recursos naturales y una creciente población humana, las proyecciones de cientos de millones o inclusive billones en movimiento para el final de este siglo están bien dentro de las expectativas concebibles.


De este modo, en el podcast Making Sense, el neurocientífico y filósofo Sam Harris fue acompañado por el autor y experto en clima Joseph Romm, quien indicó:


“Si el planeta se calentara 2ºC y parara nosotros probablemente nos adaptaríamos. Pero eso no significaría que probablemente 2 billones de personas no tuvieran que moverse, y estos números de refugiados climáticos serian una catástrofe. Nosotros vimos como 2-3 m

illones de refugiados de Siria voltearon las políticas globales al revés.”


Alternativamente, como el autor Jeff Goodell lo coloca en The Water Will Come: Rising Seas, Sinking Cities, and the Remaking of the Civilized World (El Agua Vendrá: Mares Crecientes, Ciudades Hundiéndose, y la Reconstrucción del Mundo Civilizado):


[Tal crecimiento en el nivel del mar]”creará generaciones de refugiados climáticos que harán parecer la crisis de refugiados de la guerra de Siria como una producción teatral escolar”


Tal pronostico sería, en todo por sí mismo, devastador para la gente que tiene que huir de estas condiciones y para aquellos cuyas vidas serán profundamente alteradas por las oleadas de inmigración. Sin duda, la humanidad debería hacer todo lo que esté en su poder para prevenir que tales escenarios nunca se desplieguen. Sin embargo, ya existen problemas con inmigración.


Un punto central en la discusión de tendencias actuales y futuras proyecciones con respecto a inmigración necesita ser establecido desde el comienzo. Esto es que ‘los números, la rapidez y la escala importan’ como el autor y comentarista político Douglas Murray nos recuerda (Yo citaré regularmente al Sr. Murray a través de esta pieza, porque él es una sobria y lúcida voz en los temas que estoy por introducir). Para señalar, en 2016, el Vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, reveló como el 60 por ciento de las llegadas alcanzando Europa eran consideradas como migrantes económicos, y no legítimos casos de estatus de refugiado. La privación económica, tan terrible como es, no constituye una justificable razón para reclamar asilo, la cual se define como una persona huyendo de la guerra, violencia conflicto o persecución. Entonces otra vez, Europa y su gente no puede posiblemente hacer frente a la ambición de millones de buscar sus costas. Es inevitable que el deseo de ser generoso con el mundo entero eventualmente entrará en conflicto con la justicia que la gente Europea merece. Como el Sr. Murray sostiene al ilustrar la dicotomía de las virtudes rivales (justicia y misericordia):


“En la búsqueda de ser misericordioso, nosotros hemos desistido de la idea que debe haber alguna justicia para gente de Europa.”

El sigue y añade:

“Puede Europa ser el hogar de cualquiera que se traslade a ella y quiera llamarla hogar? La respuesta es obviamente no. Nosotros básicamente pensamos para nosotros mismos si este continente puede seguir recibiendo gente, sin darnos cuenta que nosotros estamos en este bote salvavidas también. Nosotros necesitamos aclarar cuanta gente nosotros podemos salvar de las indudables terribles aguas alrededor de nosotros, cuales nuestros límites deberían ser y donde tristemente tenemos que decir ‘no’. Los botes salvavidas usualmente tienen esa advertencia de capacidad limitada, bien, nosotros no tenemos eso. No hay advertencia en Europa sobre su capacidad máxima. Lo que nosotros sí tenemos es que la gente en el bote, si ellos piensan que se está volviendo muy peligroso, tienen el derecho de decirle al capitán ‘pare de traer gente a bordo!’ Esa es la única válvula de seguridad que tenemos y si el capitán dice ‘Yo no los escuchare porque ustedes deben ser racistas’ entonces nosotros estamos en un verdadero problema.”


En esta medida, Yo encuentro pertinente explorar lo que las gentes de Europa están pensando acerca de la inmigración y cómo manejar un mundo en movimiento. Para comenzar, donde se paran los promotores de la población sostenible en estos temas?


Una Alianza Indeseable?


Uno de los principios centrales propuestos por el movimiento población sostenible (MPS) es la reducción de tasas de inmigración a países sobre desarrollados. Esto es descrito como el ‘Restriccionismo Maltusiano’, y es basado en el punto de vista que chequeos en la inmigración son éticamente justificables cuanto toman en cuenta la degradación del medio ambiente. Dado que los individuos en la mayoría de los países sobre poblados tienen algunos de los más altos índices de huella de carbono y huella ecológica de la humanidad entera, sucede que la inmigración hacia esos países creará más consumidores en la cima-de-la-cadena, exacerbando una ya inquietante situación de exceso. Considerando tal escenario, el MPS anima a los dos, decrecimiento del consumo per cápita (primero y principalmente en las naciones más ricas) así como en la reducción de las tasas de fertilidad a una escala mundial, por la decisión voluntaria de adoptar un modelo de pequeña-familia.


Casualmente, el otro grupo que ha hecho de la regulación en la inmigración la piedra angular su vocación han sido los presuntos gobiernos “populistas”, “nacionalistas” o de “ultra-derecha”. Ciertamente, países tales como Italia, Hungría, Polonia, Austria, Francia, Republica Checa, Estonia, Eslovenia, Alemania, Suecia, Finlandia, Los Países Bajos, Dinamarca, e inclusive España, han recientemente han presenciado la ascensión de un sentimiento conservador de ultra-derecha.


Su deseo de hacer más estrictas las políticas de inmigración viene de y abarca una amplia variedad de preocupaciones tales como cohesión social, cultura, y la discrepancia en valores liberales compartidos tales como libertad de expresión, separación de la iglesia y el estado, mujeres, minorías, y derechos del mismo sexo. También hay una aprensión sobre que la integración no ha sido tan exitosa como fue descrita iba a ser desde que los Europeos están preocupados por una voluntad en los inmigrantes de ‘querer ser distintos de nuestra sociedad’, creando sociedades paralelas en el proceso. La Religión Islámica está también bajo los microscopios de los ciudadanos europeos, con el Sr. Murray citando encuestas inquietantes en su debate con Bernard Henri-Lévi titulado Puede Europa Sobrevivir la Nueva Ola de Populismo?


· Una encuesta de 2013 en Alemania encontró que el 7% del público Alemán dijo asociar el Islam con tolerancia y respeto por derechos humanos.


· Otra encuesta de 2013 en Francia encontró que el 67% del público Francés piensa que el Islam es “incompatible con el estado Francés”. También, 73% de los Franceses en 2013 dijo ver la religión muy negativamente (la encuesta fue por supuesto efectuada antes de los ataques terroristas en Francia y otras partes).


· 68 del público Holandés dijo en el mismo año que hay “suficiente Islam en los Países Bajos”.


Adicional a todos estos puntos, los gobiernos están también reduciendo el influjo de inmigración debido al declive demográfico nativo. Como Shaun Walker explica The Guardian (El Guardián):


“Disminución demográfica es un problema en mucha sociedades de Europa Central y Oriental, con millones de personas dejando países tales como Hungría, Polonia, Rumania y Bulgaria en los años posteriores a su adhesión a la UE por salarios más altos en Europa Occidental. Esto, combinado con bajas tasas de nacimientos, ha contribuido al encogimiento de las poblaciones y a avivar los miedos de comunidades moribundas a través de la región.”


La yuxtaposición de una población nativa declinando, el deseo de millones de llamar Europa su hogar, como también la diferencia en la tasa de nacimientos entre nativos y los nacidos en el extranjero, ha inflamado la ansiedad de reemplazo de la población como una preocupación real para estas naciones. El Primer Ministro de Hungría ha afirmado:


“En toda Europa hay menos y menos niños, y la respuesta del Oeste a esto es migración. Ellos quieren que entren tantos migrantes como la cantidad de niños que faltan, Así los números sumaran. Nosotros los Húngaros tenemos diferente forma de pensar. En lugar de solo números, nosotros queremos niños Húngaros. Migración para nosotros es rendición.”


Cada uno de estos temas es un campo minado contemporáneo por sí mismo. Aquellos que han sostenido tales posiciones o han tratado de analizar su legitimidad ha sido repetidamente caracterizado como racistas, xenófobos, intolerantes, sectarios o nacionalistas, o por lo menos invitando a la cautela sobre motivos encubiertos o son acusados de ‘proximidad’ con individuos menos favorecidos. Yo no solo resisto la tentación de simplemente marcar estas preocupaciones como racistas y otros (aunque ciertamente existen aquellos individuos que sostienen tales actitudes), sino que me encuentro escéptico ante la infantil ‘justificación’ que de repente millones de Europeos han encontrado atractivo el gravitar hacia tales puntos de vista. Alternativamente, se sugiere a menudo que ellos están siendo engañados por demagogos irresistibles y encantadores, en lugar de una explicación más racional que los ciudadanos del continente están cambiando sus puntos de vista por ellos están presenciando una realidad que los políticos no pueden completamente entender.


Mucho más inquietante debería ser el ‘cordón sanitario’ que ha sido impuesto alrededor de la discusión de estos problemas heterogéneos y complejos, lo cual parece ser una forma de evasión y de profunda deshonestidad intelectual para no tener que tratar con temas incómodos. De acuerdo con ello, los beneficios de la inmigración han resonado y han sido reforzados por décadas, mientras otras menos favorables peculiaridades han sido sistemáticamente sofocadas o reservadas para las más desagradables franjas del discurso. A pesar de ello, no debería ir sin decir que hay abundantes ventajas para los individuos y las sociedades que emergen de la inmigración y la exposición a otras culturas también como incontables casos en los cuales la gente asimila y se vuelve tan Europeo como cualquier otro individuo nativo.


La intención de este ensayo debería hacerse clara. Las voces impartiendo nociones conservadoras acerca de que las sociedades y las culturas son de un material frágil y deberían ser manejadas con cuidado han sido consistentemente despreciadas, tergiversadas y suprimidas. Individuos y gobiernos por igual que sostienen tales puntos de vista deberían recibir un juicio adecuado, desde que no solo estamos hablando acerca de naciones soberanas, quienes tienen todo el derecho y poder de gobernarse a ellos mismos y decidir su composición demográfica sin interferencia externa, sino que también es el caso que estos gobiernos ha sido también elegidos democráticamente.


El objetivo aquí es auditar estas consideraciones y dejar que el lector juzgue su legitimidad y así los defensores de una población humana sostenible y el movimiento por si mismo puedan decidir si hay suficientes bases en común y si los desacuerdos no son muy extensos para que una alianza viable y un entendimiento mutuo puedan ser hechos. Juzgando por la urgencia y la dimensión de las amenazas que enfrentan la humanidad y el mundo vivo, debería el MPS intentar construir puentes con estas partes y el impulso social que ellos disfrutan, o causaría tal tipo de acuerdo más daño que bien, llevándose así el limitado apoyo que el movimiento disfruta? Teniendo en cuenta que dos de los más significantes ganadores de las recientes elecciones Europeas parecen haber sido ambos los partidos Verdes y los partidos de Centro-derecha/Derecha, la sugerencia para seguir adelante seria que ambos frentes contemplaran unir esfuerzos. Si esto sucediera, la derecha podría abrazar las preocupaciones medio ambientales que han sido por un largo tiempo patrocinadas por políticos con tendencias izquierdistas, mientras ellos mismos traerán a la mesa sus consideraciones conservadoras.


Apología


Reducciones en las tasas de inmigración son un objetivo común, aunque ambas están siendo animadas en campos completamente diferentes. Demostrablemente, una y otra vez los residentes de Europa (y el mundo entero) han afirmado sus preocupaciones con respecto a la inmigración, claramente manifestando su ansiedad y voluntad de permitir ‘menos o ninguna inmigración’ o ‘más o menos los mismos’ números (aquí, aquí, aquí). Para captar el ánimo detrás de este interés en reducir la inmigración a Europa, uno debe primero considerar porque el continente ha mantenido las altas tasas de inmigración por tanto tiempo a pesar de las solicitudes del público? El Sr. Murray sugiere que hay una división entre los ciudadanos y sus representantes elegidos, con el último ignorando un esencial principio de democracia, que los lideres escuchan al público y actúan en su representación.


Por ejemplo, una encuesta efectuada por Proyecto 28 reunió las opiniones de 1000 encuestados en cada uno de los 28 países de la UE, y más de tres cuartos (78 por ciento) de los ciudadanos de la UE favorecieron una posición más estricta en la protección externa de la frontera, con el número elevándose de nueve a diez en los países de Europa central y oriental. Por no decir nada sobre la encuesta que reveló una mayoría de Europeos queriendo una prohibición hacia los países con mayoría Musulmana, después de que la administración Trump enlistó varias naciones en una prohibición de viaje. De los diez países encuestados, solo dos de ellos, España y Gran Bretaña no obtuvieron una respuesta positiva mayoritaria a la pregunta “toda inmigración adicional desde países en su mayoría Musulmanes debería ser parada”. Estos alcanzaron solamente 41 y 47 por ciento, respectivamente.


La alienación entre el público y la clase política, en el tema de inmigración, puede explicar porque los pocos políticos que ciertamente actúan en representación de su electorado parecen obtener tanto apoyo aun si estos terminan defendiendo políticas cuestionables y cayendo en el lado derecho del espectro político. Un ejemplo que particularmente se ajusta seria aquel de una entrevista entre un Miembro del Parlamento Polaco y Vice-Presidente del Grupo Conservador en el Consejo de Europa, Dominik Tarczyński, y la presentadora de noticias Cathy Newman:


- Cathy Newman: “Cuantos refugiados ha recibido Polonia?”


- Dominik Tarczyński: “Cero.”


- CN: “Y usted está orgulloso de ello?”


- DT: “Si usted me está preguntando acerca de la inmigración ilegal Musulmana, ninguno, ni siquiera uno vendrá a vendrá a Polonia, y nosotros no recibiremos ni siquiera un Musulmán porque eso fue lo que nosotros prometimos […] esto es lo que nuestra gente está esperando de nuestro gobierno, esta es la razón por la cual nuestro gobierno fue elegido […] nosotros podemos ser llamados populistas, nacionalistas, racistas, no me importa. A mí me importan mi familia y mi país.


Si los políticos ya temen adentrarse en el tema de la inmigración, entonces los posteriores resultados demográficos y de crecimiento de la población étnica (bien sea proveniente de la inmigración o de tasas de fertilidad más altas) están fuera de los límites de la mayoría de los líderes elegidos. Aun, la población de Europa (70 por ciento) reconoce que el ‘rápido crecimiento en la población de Musulmanes’ es un riesgo para Europa ya sea ‘algo serio’ o ‘muy serio’.


Otra vez, esto no es decir que integración no es compatible con individuos de la fe Musulmana o que uno deba endosar una política de cero-tolerancia a la inmigración. Sin embargo, la sistemática estigmatización de las preocupaciones acerca de inmigración como racistas, nacionalistas o populistas, en lugar de la concesión de que la gente puede haberse dado cuenta de algo, merece la pena ser ahondada.


Isaac Asimov es acreditado con la cita: “Tus suposiciones son tus ventanas al mundo. Límpialas de vez en cuando, o la luz no entrará”. Igualmente, la suposiciones Europeas con respecto a las demográficas de los grupos étnicos, particularmente aquellos que están cada vez mas alcanzando Europa desde áreas como

el Sub-Sahara, el Medio Oriente y Asia, o el crecimiento de la población Musulmana y la amenaza de ‘Islamización’ del continente, son correctas o están ellas necesitando una pequeña limpieza? Se requiere un análisis de la evidencia.


A finales de 2017, el Centro de Investigación Pew publicó el estudio “La Población Musulmana Creciente de Europa”, el cual consistió en tres diferentes modelos de proyecciones de crecimiento de la población dependiendo de los futuros niveles de inmigración. El estudio comienza declarando que:


“Aun si toda la inmigración hacia Europa fuera inmediata y permanentemente detenida – un escenario de “cero migración”- aun así se esperaría que la población Musulmana de Europa creciera de su nivel actual de 4.9% a 7.4% para el año 2050. Esto es porque los Musulmanes son más jóvenes (13 años, en promedio) y tienen más alta fertilidad que otros Europeos (un niño mas por mujer, en promedio), reflejando un modelo global.”


Naturalmente, un escenario de cero-migración no es probable que suceda. En consecuencia, el Centro de Investigación Pew surgió con dos escenarios adicionales. El escenario “medio” se basa en la asunción de que todos los flujos de refugiados cesen, pero los niveles de migración “regular” a Europa continúen (i.e., migración económica). Bajo tal condición, la población Musulmana podría esperarse alcanzar 11.2% de la población de Europa para 2050. Por último, un escenario de “alta” migración pronostica que el flujo record de refugiados hacia Europa entre 2014 y 2016 continuará con la misma composición religiosa, en adición al flujo “regular” de inmigración ya delineado en el escenario “medio”. En tal escenario, los Musulmanes podrían elevarse al 14% de la población de Europa -casi el triple del porcentaje actual- en un periodo de tres décadas. Igualmente, habrá también diferencias importantes entre la demografía de cada país, con países tales como Alemania, Suecia, Francia, el Reino Unido, Italia y Noruega manteniendo un porcentaje por encima del promedio en ambos escenarios “medio” y “alto”.


En esta medida, no es enteramente incoherente para los individuos en Europa el estar mostrando intranquilidad con respecto a los prospectos demográficos del continente y alineándose ellos mismos con partidos políticos de la derecha desde que estos parecen ser los únicos dirigiendo su atención hacia este tema. Esquivar esta conversación o contaminar estos miedos solo como xenofobia, racismo o fanatismo, no es solamente intelectualmente perezoso sino que también aviva otros puntos de vista más extremos. A pesar de ello, las preocupaciones sobre reemplazo demográfico son solamente la punta del iceberg. Sobre lo que un segmento de los ciudadanos de Europa parece estar genuinamente preocupado es sobre las fallas de integración y el levantamiento de sociedades y valores paralelos; la presión de aceptar el multiculturalismo; y si Europa recibe al mundo, terminara ella pareciéndose a Europa o al resto del mundo?


Fuera de los Límites?


En 2017 en su libro best-seller ‘La Extraña Muerte de Europa – Inmigración, Identidad, Islam,’ Douglas Murray constantemente divulgó con tristeza como comentadores y detractores por igual se dedicaron ellos mismos a los factores de inmigración e Islam, mientras que fueron completamente indiferentes o evasivos hacia su tesis sobre el componente Identidad.


El Sr. Murray hace uso de la analogía sobre la nave de Teseo para representar el enigma de la identidad de Europa. Como la nave en la que Teseo navegó se deterioro, los Ateneos reemplazaron las partes originales con nuevas. En este experimento imaginario, la pregunta de identidad se levanta. Si todas las partes originales de la nave fueron reemplazadas, permanece esta fundamentalmente como el mismo objeto? Hasta que punto estos cambios hacen el objeto original irreconocible? De esta manera, El Sr. Murray argumenta que con los cambios por los que el continente está pasando, hasta que punto en el futuro Europa parará de ser Europa y se convertirá el algo más? Tal vez nosotros deberíamos pensar menos en nuestras sociedades como esas flexibles estructuras que pueden soportar cualquier monto de transformación y aun mantener su integridad intacta, y más como frágiles ecosistemas que pueden fácilmente romperse si nosotros comenzamos a fragmentarlas.


Garett Jones, autor, destacado académico y profesor, ha escrito extensivamente sobre inmigración y como los países receptores cambian en el proceso. El formula varias preguntas:


“Que pasa en el muy largo plazo? Cómo los inmigrantes dan forma a la cultura de sus nuevas patrias, importarán ellos más que solamente nuevas gastronomías étnicas? Harán los inmigrantes los países a los que ellos se mudan mucho mas como los países de los que ellos vinieron?


Como Douglas Murray describe en La Extraña Muerte de Europa:


“Deambular por el distrito de Saint-Denis hoy es ver un distrito más parecido a África del Norte que a Francia. La plaza de mercado afuera de la basílica es un mercado árabe más que un mercado. Los puestos venden diferentes estilos de hiyab y grupos radicales entregan literatura en contra del estado. Esta área tiene una de las más altas poblaciones musulmanas en Francia, alrededor de 30 por ciento […] El mismo sentimiento asaltará a cualquiera viajando a través de ciertos pueblos de Inglaterra del Norte, o barrios de Róterdam y Ámsterdam. Hoy en día esto puede también ser experimentado en los suburbios de Estocolmo y Malmö. Estos son lugares donde el inmigrante vive, pero que no tienen parecido con las áreas habitadas por los locales.”


Adicionalmente a este punto de la inmigración dando forma a las áreas que los rodean, así estas se parecen más a los países que muchos han dejado atrás, la investigación de Gareth Jones se enfoca en otro más significativo efecto de la inmigración. En particular, la aparente situación en la cual muchas de las actitudes de los migrantes persiste en sus descendientes y que estos juntos tienden a influenciar las actitudes de sus nuevos compatriotas, y así todos los grupos en una sociedad se convierten un poco como los otros. En este proceso osmótico, ambos grupos intercambiarán conocimiento y cultura, ojalá culminando en un proceso en el cual los dos cambian, crecen y prosperan.


Aunque casos de sinergia invariablemente pasan, nosotros también necesitamos ser conscientes de donde ellos no pasan, o que exactamente Europa está dispuesta a renunciar voluntariamente en esta asimilación. La primera es una consideración que ha eludido igualmente a los políticos y más a los periodistas que tienden a la izquierda por igual. Específicamente, los individuos que llegan a Europa no son páginas en blanco, quienes inmediatamente incorporan las normas, valores, cultura y progreso en ideas y conceptos que han ocurrido en todo el occidente. Mucho más parecido es el escenario en el cual los inmigrantes traen sus propios conceptos y puntos de vista acerca del mundo, y que estos pueden ser mucho más resistentes que asumidos y aun antagonistas con los fundamentos del continente. Como el Sr. Murray afirma en el podcast Making Sense con Sam Harris:


“Solamente caminar dentro de Europa e inmediatamente respirar el aire de Voltaire y St. Paul, Dante, Goethe y Bach, parece altamente improbable. [Se asume] que todos quienes vienen, llegan al mismo punto en el que nosotros estamos con respecto a nuestros puntos de vista en religión, la separación de iglesia y estado, o las opiniones en todo tipo de preguntas sobre derechos humanos. Esto parece bastante inverosímil.”


Indudablemente, estos solo se empeora si los inmigrantes están impulsados a resistir la asimilación como fue el caso de una manifestación en Cologne ocurrida en 2008, cuando el Presidente Recep Tayyip Erdogan (entonces Primer Ministro turco), se dirigió a los Turcos viviendo en Alemania, Bélgica, Francia y los Países Bajos y dijo:


“Yo entiendo muy bien que ustedes están en contra de la asimilación. Uno no puede esperar que ustedes asimilen. Asimilación es un crimen en contra de la

humanidad. Sí, intégrense ustedes mismos en la sociedad Alemana pero no asimilen. Nuestros niños deben aprender Alemán pero ellos deben aprender turco primero.”


O como la Americana descendiente de Palestinos Linda Sarsour instigó:


“Nuestra número uno y máxima prioridad es proteger y defender nuestra comunidad. No es asimilar y complacer a ninguna otra gente al mando. Nuestra obligación es con nuestra gente joven, con nuestras mujeres, asegurar que nuestras mujeres estén protegidas en nuestra comunidad, y nuestra máxima prioridad, inclusive más alta que toda otra prioridad, es complacer a Allah y solo a Allah.”


Más allá, el Presidente Erdogan urgió a las masas a no solamente ser invitados en sus países receptores sino a tomar un rol activo en política, ganar influencia y ejercer un ‘elemento constitucional’. Como resultado, y de acuerdo con el trabajo de Jones, las actitudes migrantes eventualmente son llevadas a los puestos de votación. Sin embargo, que clase de ‘actitudes’ podrían ser juzgadas como problemáticas? Por ejemplo, uno podría ciertamente argumentar que a pesar de no tener un acuerdo consistente a través del continente con respecto a los derechos de las mujeres, de las minorías o derechos del mismo sexo y en el grado de nuestra libertad de expresión, esto se convierte ciertamente en una tarea mucho más ardua si Europa abre sus fronteras a individuos que albergan opiniones y actitudes que realmente no deberían ser negociables en el siglo 21.


Por esta razón, en un debate en la Universidad de Cambridge, Douglas Murray discutió en contra de la moción, “Islam es Compatible con el Liberalismo Occidental”. El exploró un despliegue de encuestas de opinión entre Británicos-Musulmanes, una comunidad que es altamente considerada como una de las más progresivas en el mundo entero. En detalle:


· Con respecto a la Libertad de Expresión, Canal 4, en 2006, encontró que el 78% de los Británicos Musulmanes pensaban que los editores de las caricaturas Danesas deberían ser juzgados.


· Una encuesta de la BBC en 2015 encontró que el 27% tenía “alguna simpatía” por la gente que fue a las oficinas de Charlie Hebdo y asesino a los caricaturistas, editores y periodistas allí.


· Una encuesta de 2016 del Canal 4, encontró que solamente un 1% de los Musulmanes del Reino Unido piensan que las publicaciones deberían tener el derecho de publicar caricaturas de Mohammed.


· Una encuesta efectuada por Canal 4 con respecto a los derechos de las mujeres encontró que a escala nacional el 5% de la población Británica estaba de acuerdo con la frase “las esposas deberían siempre obedecer a sus esposos”. Ese número se eleva a 39% entre los Británicos Musulmanes.


· Una encuesta ICM llevada a cabo en 2016 encontró que el 52% de los Británicos Musulmanes piensan que la homosexualidad debería ser ilegal.


· Una encuesta YouGov de 2015 encontró que, a lo largo de la nación, el 16% de la población piensa que la homosexualidad es moralmente incorrecta. El número se elevo a 29% en Londres, donde hay más gente con origen extranjero.


· Una encuesta Gallup llevada a cabo en el Reino Unido en 2009 encontró que 0% de los musulmanes piensan que la homosexualidad es aceptable.


En aun otro debate, esta vez por Intelligence Squared y titulado ‘Europa en el Borde’, el Sr. Murray insiste:


“En recientes décadas, nosotros teníamos un agradable acuerdo liberal sobre ser gay, y ahora nosotros importamos una cultura que de hecho piensa, no solo que ellos no están de acuerdo con ser gay, sino que piensan que esto debería ser una ofensa que se pague con cárcel”


El continúa para adicionar:


“Una encuesta mostró que el 50 por ciento de los Musulmanes Británicos no iría a la policía si la gente a su alrededor estuviera envuelta en las actividades de ISIS y otra mostró 2/3”


Y concluye preguntando?


“Qué diablos estamos haciendo ignorando eso?”


Finalmente, en una entrevista realizada por Jewish-TV, el Dr. Alan Mendoza, director ejecutivo de Henry Jackson Society reta al Sr. Murray a presentar un argumento para el incremento del sentimiento anti semitista, la violencia en contra de la fe Judía y como eso se relaciona con inmigración:

“La mayoría de los inmigrantes que han venido a Europa en los recientes años son de origen Musulmán, y nosotros sabemos que el mundo Musulmán es la única parte del mundo desde la Segunda Guerra Mundial donde el anti semitismo es tolerado y de hecho animado y enseñado. Y nosotros sabemos esto aun en Gran Bretaña, su comunidad Musulmana, la cual ha estado aquí por algunas décadas ya, tiene un serio problema de anti semitismo. Nosotros sabemos eso porque el periodista Mehdi Hassan escribió para el New Statesman diciendo: “Me duele tener que admitir esto, pero el antisemitismo no es solamente tolerado en algunas secciones de la comunidad Musulmana Británica, sino que es rutina y lugar común. Cualquier Musulmán leyendo este artículo sabrá de lo que estoy hablando, Es nuestro pequeño sucio secreto.”


En definitiva, Sam Harris concluye conectando estos problemas de inmigración a la inhabilidad de la política de izquierda para discutirlos y manejarlos:


“La hipocresía de la izquierda es impresionante. La misma gente que está más preocupada acerca de los derechos de las mujeres, los derechos de los gay y aun otro nicho de preocupaciones tales como derechos de los transgénero o usar los pronombres correctamente, es la misma gente que parece bastante feliz de importar millones de personas en su sociedad para quienes la misma noción de los derechos de las mujeres y los derechos de los gay, por no decir nada sobre los derechos de los transgénero, es no solamente extranjera sino también una abominación. Cuando usted mira a la gente más vulnerable en estas comunidades, los Musulmanes Liberales y los Musulmanes gay, los apostatas y los Musulmanes reformadores, la gente que está amenazando sus vidas en mayor proporción no son los fascistas, los neo nazis, los fanáticos o los xenófobos, son los musulmanes intolerantes que han sido traídos a las mismas comunidades.”


La presión para aceptar el multiculturalismo y la prensa negativa que el ‘nacionalismo’ en el Occidente está obteniendo, esta también dando más apoyo al sentimiento ‘populista’ y creando una grieta en las sociedades Europeas. Aunque el término ‘populismo’ tiene sus problemas, la definición general hace énfasis en la idea “del pueblo” contra “la élite” que está actuando en contra de sus intereses. Además, la percepción va a que las ‘élites’ tienden a ganar con la globalización y la constricción de la relevancia nación-estado. Todos estos temas están conectados a la inmigración, y hay bastante que desenredar aquí. Primero, El argumento de que la globalización es una fuerza imparable y parte de nuestro destino. El Sr. Murray en La Extraña Muerte de Europa:


“Pero si la globalización realmente ha hecho imposible prevenir gente viajando a Europa desde el otro lado del mundo, vale la pena recordar que este tema global no afecta otros países. Si la causa es la atracción económica, entonces no hay razón por la cual Japón no debería estar experimentando olas incomparables de inmigración desde el Occidente. A pesar de ser una economía más fuerte que cualquiera en Europa, Japón ha evitado una política de inmigración en masa mediante la implementación de normas que la detienen, disuaden a la gente de quedarse allí, y hacen difícil el convertirse en un ciudadano si usted no es Japonés. Independientemente de si uno está de acuerdo con la política de Japón o no, el país muestra que aun en esta era hiperconectada es posible para una economía moderna el evitar la experiencia de inmigración en masa y demostrar que tal proceso no es ‘inevitable’.”


Junto con el argumento de la globalización viene el enfoque a la incitación por el multiculturalismo. De la misma manera, los individuos que resisten estas incitaciones son etiquetados negativamente. Para demostrarlo, esta entrevista con el Ministro Húngaro de Asuntos Exteriores Péter Szijjártó para BBC Newsnight ejemplifica el tema en discusión. La periodista Emily Maitlis dice:


- “Usted usa esta pregunta de un influjo [de inmigración] cuando en realidad se reduce a algo más simple con su gobierno. Cuando miramos las palabras de Víctor Órban él ha comparado la inmigración con una epidemia de gripe, el ha hablado de invasores Musulmanes, ha hablado de los Cristianos Húngaros, poblaciones mezcladas sin sentido de identidad y ha llamado a la gente llegando potenciales terroristas. Así que esto no es acerca de inmigración, esto es acerca de Xenofobia.”


- Péter Szijjártó: “No, yo tengo que rechazar eso y tomar lo que usted acaba de decir como un insulto, porque nosotros los Húngaros tenemos el derecho, y nadie puede quitárnoslo. Nosotros tenemos el derecho de tomar nuestra propia decisión, a quien nosotros nos gustaría permitir la entrada en el territorio y a quienes no se la queremos permitir […] Yo siempre he mostrado respeto para todos y espero el mismo respeto para la gente de Hungría que yo represento, y llamar a un país Xenófobo es un insulto. Si, es nuestra intención mantener Hungría como un país Húngaro, y sí, nosotros no estamos de acuerdo con aquellos que dicen que multiculturalismo es, por definición, bueno. Si usted dice eso, nosotros lo respetamos […] si la gente en este país piensa eso, nosotros lo respetamos, pero por favor no trate de poner presión en nosotros.”

Aun, Mr. Szijjártó no es el único representante político que sostiene tales puntos de vista con respecto al multiculturalismo. En 2010 la Canciller Merkel dijo lo siguiente en su discurso en Potsdam:


“Por supuesto, el intento de construir una sociedad multicultural y vivir juntos y disfrutar los unos de los otros, absolutamente falló. [Es por eso que] la integración es tan importante.

De forma similar, el entonces Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron afirmó:


“Bajo la doctrina del estado multicultural, nosotros hemos animado a diferentes culturas a vivir vidas separadas, aparte los unos de los otros y aparte de la cultura dominante… Nosotros hemos aun tolerado que estas comunidades segregadas se comporten de maneras que van completamente en contra con nuestros valores.”


El entonces Presidente Francés, Nicolás Sarkozy, siguió estos comentarios con los suyos propios:


“La verdad es que en todas nuestras democracias nosotros hemos estado muy preocupados con la identidad de aquellos que llegan y no suficientemente con la identidad del país que les da la bienvenida.”


Aunque tales insistencias parecen ser dirigidas a criticar la inmigración a gran escala, ese no es el caso, porque ninguno de estos líderes actuó para retener el flujo. Lo que ellos estaban reprendiendo era el ‘multiculturalismo’ o como el Sr. Murray lo condensa:


“Multiculturalismo era una idea del estado animando a la gente a vivir vidas paralelas en el mismo país y particularmente en vivir bajo costumbres y leyes que estaban en oposición con aquellas del país en el que ellos estaban viviendo. Lo que los líderes Europeos parecían estar solicitando era una sociedad post-multicultural en la cual la misma regla de ley y ciertas normas sociales aplicaran a todo el mundo.”


Finalmente, la asociación de nacionalismo, el amor por la nación de uno y sus compatriotas, como inherentemente fascista y xenofóbica también aviva la llama de la discordia, ‘populismo’ y la búsqueda de alternativas políticas. En consecuencia, no solo atrayendo a la gente a las peligrosas fantasías de un pasado con demográficas mas similares, sino también justamente cuestionando los beneficios de la inmigración sin restricciones.


Por ejemplo, el historiador y autor reconocido mundialmente Yuval Noah Harari habló en la Universidad Central Europea sobre El Lado Brillante del Nacionalismo. Luego de explicar cómo el nacionalismo puede caer en el extremo pero también cómo este permitió a los individuos en comunidades que estaban enfrentando un crecimiento de la población muy rápido mantener lazos comunes con los otros cuidando de los extraños, y así beneficiando la nación al final, el Sr. Harari retornó al debate sobre inmigración y dijo:


“La importancia y fragilidad del nacionalismo también genera interrogantes acerca de la sensatez en tratar de absorber muchos inmigrantes muy rápido. La gente que favorece la inmigración a menudo descarta los problemas muy reales que la inmigración en masa representa para la unidad nacional de los países, o si no, descartan los peligros de socavar el sentimiento nacional. Ellos a menudo fallan en apreciar la profunda conexión histórica entre nacionalismo y democracia, y el hecho que en la ausencia de nacionalismo, la democracia está constantemente en peligro de descender en tribalismo. Así tal vez, la cosa más importante a decir acerca del debate sobre inmigración en Europa es que ambas partes tienen puntos de vista legítimos. Aquellos quienes favorecen la inmigración están equivocados al describir a sus rivales como inmorales racistas, mientras aquellos que se oponen a la inmigración están equivocados al describir sus rivales como irracionales traidores. Sería incorrecto, pienso, de cualquier gobierno el forzar la inmigración en masa en una población a regañadientes. La inmigración es un proceso de largo plazo y difícil y para tener éxito se necesita el apoyo de la población local.”

En general, Yo he intentado resaltar algunos de los más irresistibles precursores que están guiando las motivaciones de la población de Europa. A pesar de los desacuerdos que los lectores seguramente puedan tener con respecto a algunas de estas opiniones, es vital entender como la escala y la velocidad de la inmigración son más relevantes que los temas tradicionales de economía, sociedades ‘envejecidas’ y gastronomía mejorada. El fin que he propuesto recomienda al movimiento de población sostenible considerar, evaluar y con lo mejor de nuestras habilidades, empatizar con estas percepciones e impresiones. Hay aun un último punto que requiere análisis. En mi opinión, este es el que más seguramente ahondará la división entre estos dos grupos, pero al mismo tiempo, si se hace bien, es donde el MPS podría sentarse en la mesa y compartir su conocimiento y percepciones, ojalá, para educar a la gente en temas que están siendo efectivamente distorsionados por incomprensión e insensibilidad. Estoy hablando acerca de crecimiento de la población, retroceso en asuntos de la autonomía de las mujeres sobre su propio cuerpo, empoderamiento y el pro-natalismo que ha acompañado la retorica política en muchos de los países aludidos hasta ahora.


Entente


Desde los años 70, los esfuerzos para bajar las tasas de fertilidad totales (TFT) han tenido un enorme éxito en muchos países Europeos, los Estados Unidos y Japón. Esos logros se reflejan hoy en día, con 83 de los 201 países examinados por las Naciones Unidas presentando fertilidad por debajo del nivel de reemplazo (2.1 TFT). Desafortunadamente, 62 por ciento de esas naciones también tienen políticas para elevar sus fertilidades, y ese número incrementa a 66 por ciento cuando se examinan los países de Europa. Aun, cuando se trata el tema de disminución de tasas de fertilidad, parece que ser que no hay desventajas para los políticos en participar en el debate y compartir sus ambiciones de elevar las poblaciones de los países, sea en la izquierda liberal a través de controles relajados en la frontera o en la derecha conservadora a través de un cambio en la planificación familiar y los derechos reproductivos de las mujeres.


Como describí previamente, la inmigración incontrolada mas la disminución de la tasa de fertilidad en la población nativa esta inflamando una preocupación de reemplazo de la población. Los políticos han aprovechado y explotado esta preocupación como una oportunidad para intensificar y distorsionar algo que debería ser bienvenido por las naciones como una favorable circunstancia y convertirlo en una completa crisis existencial. Esto es especialmente sobresaliente en los políticamente conservadores y derecha religiosa, quienes has tomado esta oportunidad para revivir dogmas antiguos que retan los logros de empoderamiento y autonomía de las mujeres.


Ejemplos abundan en la forma de incentivos a la procreación, tales como la propuesta del gobierno de Italia de recompensar con tierras de cultivo gratis a los padres que tengan un tercer hijo; no impuesto al ingreso para mujeres Húngaras con cuatro o más hijos; El gobierno Ruso introduciendo una serie de medidas tales como el “día de la copulación”, en el cual los ciudadanos son dados de alta en el trabajo para efectivamente contribuir a un incremento de la población; El partido conservador de Polonia Derecho y Justica proponiendo el plan “500+ Familias”, el cual contribuye con cerca de $150 por mes por cada hijo que se tenga después del primero; o como el candidato a la UE, Turquía, el cual ha abiertamente establecido su objetivo de elevar las tasas de nacimiento y condenar la planeación familiar cono una conspiración para eliminar la nación.

Es solo una cuesta resbaladiza el moverse de los incentivos pro-natalistas a las formas coercitivas de control a la fertilidad. Por ejemplo, los gobiernos apoyados por fuerzas de la ultra derecha, en el pasado, incluyeron prohibiciones a los abortos y penalizaciones a las mujeres mayores de 25 años que no tuvieran hijos, tal como en el régimen Ceausescu de Rumania. Hoy en día, los partidos conservadores religiosos sostienen una guerra en contra de la libertad reproductiva de las mujeres, a saber la administración republicana de Trump, Polonia, o Brasil, para nombrar solo unos pocos. Aun así, no son solo los partidos políticos quienes promueven las políticas pro-natalistas, condenando a las mujeres a servir como maquinaria reproductiva y resistiendo la natural progresión de las poblaciones a disminuir. Sin mencionar, ejemplos de pro-natalismo y retroceso en los éxitos de la igualdad de género prosperan de igual forma en los medios de comunicación.


Sin embargo, como Douglas Murray expresa:

“La idea de que los Europeos han simplemente parado de tener suficientes niños y deben como resultado asegurar que la próxima generación este compuesta de inmigrante es una falacia desastrosa. Primero, la suposición que la población de un país debería siempre permanecer la misma o ciertamente continuar creciendo es una suposición equivocada. Los estados naciones de Europa incluyen algunos de los países más densamente poblados del planeta. No es del todo obvio que la calidad de vida en estos países mejorará si la población continua creciendo. Lo que es más, cuando los inmigrantes llegan a estos países ellos se mueven a grandes ciudades, no hacia las áreas escasamente pobladas que quedan. Y así un constante incremento de la población causa problemas de población en las áreas que ya están sufriendo problemas de suministro de vivienda y donde infraestructuras como transporte público luchan por seguir el rápido ritmo de la expansión de la población."

El Sr. Murray finaliza su argumento con una de las afirmaciones más reales del libro entero:

“Cualquiera preocupado por la calidad de vida del los Europeos debería pensar en cómo disminuir sus poblaciones, no substancialmente incrementarlas.”

Curiosamente, los puntos de vista del Sr. Murray tienden a resonar más con aquellos del lado derecho del espectro político, cuando él mismo se identifica como un conservador. Una vez más, su posición en las dinámicas de la población parece eludir la mayoría de sus lectores y adherentes, ya que los demos retratados a través de este ensayo están inclinados a favorecer un paso atrás en las tendencias demográficas que han estado ocurriendo en Europa por décadas ya. Puede ser solo evidencia anecdótica y el producto de un testimonio parcial, pero desde mi experiencia en plataformas que repiten los temas aludidos aquí, la narrativa dominante es una de una tendencia a retornar a un modelo de familia grande, la limitación en la autonomía de la mujer sobre su cuerpo y la promulgación de los ‘valores familiares’. Lo que indudablemente va mal aquí es educación.

La literatura científica ha sido convergente en el veredicto que sin una seria transición a un modelo voluntario de familia pequeña, la población humana continuará incrementándose, y con esto la transgresión de todo límite planetario -incluyendo cambios climáticos- que sostiene la vida en este planeta. Enfocarse solamente en cambios en consumo y en modificación del modelo económico no soportará el nirvana sostenible que la humanidad requiere para sobrevivir en este siglo si seguimos eludiendo el problema de la población. Además, la mayoría de la gente ni siquiera conoce la escala de austeridad personal que se necesita para conformar un “estilo de vida sostenible” y lo que significa tener un planeta finito con recursos limitados donde la porción del pastel mantiene disminuyendo a medida que el número de manos demandando un pedazo crece. De tal manera, la narrativa dominante de cambios en los comportamientos es defectuosa desde que es muy probable que los humanos no renunciarán a su comportamiento tope-de-la-cadena sin acción coercitiva.

Como ya he escrito en otras partes, el único caso contemporáneo en el que la gente en masa y voluntariamente renunció a su riqueza material adquirida y altos estándares de vida a cambio de una vida más “sostenible” fue cuando miles de Occidentales privilegiados acudieron en tropel a Siria para prometer lealtad al Estado Islámico. Pienso que todos podemos estar de acuerdo en que este no es un clima político deseable a seguir. Así, nosotros podemos descuidar el tema de la población a nuestro propio riesgo.

Aun, los defensores de una población sostenible han estado haciendo campaña sobre estos temas por décadas. Ellos han defendido los objetivos de empoderamiento económico y social de las mujeres, su educación y libertad así como también la eliminación de las barreras para que las mujeres manejen sus propias decisiones reproductivas. Todas estas estrechamente ligadas a la reducción en pobreza y mejoramiento en la salud, ya que la habilidad de las mujeres en determinar el número y espaciamiento de sus hijos es un derecho fundamental. Además, La eficiencia de estos métodos no puede ser subestimada. Países como Bangladesh, Tailandia, Corea del Sur, Sri Lanka, Colombia, Indonesia, Costa Rica o Irán, han todos evidenciado como el empoderamiento de las mujeres y el suministro de planeación reproductiva y familiar pueden contribuir bastante con la reducción de las tasas de fertilidad sin coerción.

Aunque yo soy enteramente partidario de estos objetivos y otras soluciones propuestas, También considero que la urgencia y escala del problema demandan un pensamiento más proactivo e innovador mientras continuamos invirtiendo en esos. Una idea que ha capturado mi atención viene de un artículo en el Diario de Población y Sostenibilidad, del profesor Griego Theodore P. Lianos de la Universidad de Economía y Negocios de Atenas. En este artículo, el profesor Lianos sostiene un concepto que él describe como un mercado de derechos reproductivos humanos. Sin ahondar en esta idea, dado que yo solamente necesito aclarar su contorno, esta sería una política en la cual a cada pareja (o individuo, esto es debatible) le son otorgadas acciones por su gobierno, con cada acción correspondiente al derecho de tener medio hijo. Estas acciones serían negociables en el mercado mundial, por ejemplo, una pareja en Francia que desea tener dos hijos podría comprar una acción de una pareja en Portugal. De acuerdo con el autor, esta es una propuesta que trataría a todos parejas/individuos como iguales y probablemente funcionaria como un programa de transferencia de ingresos, más probablemente de la gente relativamente rica hacia la más pobre, dentro de cada país y entre ellos. Otra razón particular por la cual encuentro esta propuesta cautivante es que esta también beneficia e incentiva a parejas/individuos a permanecer sin hijos mientras se les permite transferir sus acciones a otros.

Imaginemos por un segundo que las naciones acuerdan implementar tal mercado de derechos reproductivos, con el objetivo determinante de alcanzar una TFT de 1.5. Es evidente que no todos los países enfrentarían los mismos retos en alcanzar tal objetivo. Portugal, España o Italia, con su actual TFTs de 1.31, 1.39 y 1.49, respectivamente, están en una mejor posición de comprometerse y mantener esta transición ya que sus ciudadanos se han acostumbrado a esa realidad, que otros países con algunas de las más altas TFTs como Nigeria, Somalia o la Republica Democrática de Congo, 7.1; 6.1 y 5.9 respectivamente. Además, esto también implicaría que la transición a una TFT de 1.5 tomaría más tiempo para unas naciones que para otras (asumiendo que es igualmente posible para cada nación). Es seguro esperar que los países actualmente flotando justo por encima del objetivo de 1.5 (por ejemplo Austria, Rumania o Macedonia) lucharán menos para obtenerlo que cualquiera de los top 30 con TFT más altos (los primeros 29 están localizados en África, el #30 es Afganistán con 4.4 TFT). Correspondientemente, esto sugiere que algunas naciones estarán trabadas en un crecimiento sustancial de la población mientras otras estarán cerca del reemplazo o ya con un decrecimiento de su población. En efecto, las predicciones oficiales proyectan 2.3 billones adicionales de personas a nacer entre 2019 y 2050. Ellos estarán repartidos de forma desigual entre los continentes, aproximadamente por 1.3 billones en África, 0.7 billones en Asia y 0.3 en el resto del mundo.

Efectivamente, las cifras que la UE revelan que el continente tenía una TFT de 1.59 nacimientos por mujer en 2017. Esto significa que la UE está al menos bastante cerca de obtener el objetivo de sostenibilidad de 1.5 TFT global. Sin embargo, qué acerca del resto del mundo? Si Europa fuera a acordar el abandonar sus intentos erróneos de incrementar las tasas de fertilidad nativas así como reducir la fuente primaria de crecimiento de su población –inmigración- y adoptara este modelo de una lenta disminución de la población, qué garantía tendría cualquier ciudadano del continente de que el resto del mundo igualmente haría lo mismo?

Si uno fuera a examinar las proyecciones de población en el gráfico siguiente, las tendencias habituales indican que en unas pocas décadas, Europa tendría en el Oriente un continente con más de 5 billones de personas (hasta 600% del total de la población de Europa). Igualmente importante, hacia el Sur, una población rápidamente creciente de más de 3 billones para el año 205 y cerca de 5 para el final del siglo. Aun más relevante, las encuestas de opinión efectuadas a través del continente Africano ya muestran una población que está dispuesta a emigrar entre las naciones Africanas e inmigrar más allá de sus confines, hacia Europa. Actualmente, 29 por ciento y 27 por ciento ponderan tales opiniones, respectivamente.



Hablando en la Conferencia Conservadora Israelí de Tikvah Israel, el Sr. Murray acentúa un problema más grave:

“Vale la pena encontrar el trozo más duro del problema, identificarlo y ver que se puede hacer. En la cima de la crisis de inmigración Theresa May dijo que por esto es que necesitamos mejorar los estándares de vida en los lugares de donde estas personas vienen. Esta es la parte más dura. Si usted mejora los estándares de vida en el sub-Sahara Africano más personas se trasladarían porque ellos tendrían dinero para pagarle a las redes de contrabando, las cuales son la forma de salida más rápida. Esto, remarcó, no es una razón para no mejorar los estándares de vida en los países pobres, pero es un reto tremendo. Esta es la clase de discusión que a mí me gustaría ver a un mayor nivel político. Como podemos nosotros ayudar a los pobres y desposeídos del mundo, y no alentarlos a todos ellos a trasladarse a Londres?"

De cualquier forma, hacer predicciones es siempre una tarea bizantina. No obstante, si hay una cosa de la que podemos estar seguros es que un clima inestable, envenenamiento y colapso ecológico y ambiental, inseguridad en agua y comida, elevados niveles de juventud desempleada resultando en amenazas a la paz y a la seguridad, impulsarían a millones, sino a cientos de millones de refugiados y migrantes económicos a buscar tierras mas acogedoras. El columnista y medio ambientalista del El Guardián, George Monbiot (quien desafortunadamente aun niega el papel del crecimiento de la población humana en magnificar todos estos problemas) tiene una cita espléndida:

“Si el calentamiento global no es contenido, el Occidente enfrentará la opción de una crisis de refugiados inimaginable, o directamente complicidad con crímenes contra la humanidad.”

Recordando la observación de Douglas Murray de las ‘virtudes rivales” de justicia y misericordia previamente enunciadas, cómo la gente de Europa reconciliará los dos esfuerzos nobles y mutuamente excluyentes de lentamente disminuir la población del continente para asegurar un futuro para la humanidad mientras, al mismo tiempo, enfrentar la emergencia humanitaria del sufrimiento de millones tratando de alcanzar el continente desde orígenes completamente diferentes? Si los eventos de la ‘crisis migrante’ del verano del 2015 y en adelante pueden servir como ejemplo, uno extrapolaría que emoción continuaría ganando.

Esto nos lleva finalmente al núcleo de este ensayo. Sobre qué bases puede uno efectivamente convencer a los Europeos de adoptar un modelo de familia de un-hijo para deliberadamente reducir su población y su participación general en el impacto medio ambiental y ecológico si el resto del mundo esta aun en ruta por varias décadas de un continuo crecimiento en la población, mientras Europa sigue siendo reconocido como un destino deseable para reasentarse? Es aceptable estar estigmatizando a los Europeos que respaldan los aumentos en las tasas de nacimientos nativos como proponentes de la eugenesia, cuando no hay convenio marco mundial para detener el crecimiento de la población, y el tema ha sido repetidamente evitado o ridiculizado por políticos, medio ambientalistas y defensores de derechos humanos por igual desde comienzos de los 70s?

Obviamente, los defensores de la población sostenible proponen el cese del crecimiento en la población y su lenta y voluntaria reducción, lo cual significa que a pesar de los intentos de también estigmatizar a sus seguidores como cayendo en la eugenesia, la acusación es insensata e insubstancial, desde que el objetivo último seria tener una TFT global de 1.5, compartida a través del mundo. Si algo, los Europeos que comparten las preocupaciones ejemplificadas aquí, podrían con alguna razón reprender a aquellos en el movimiento medio ambiental por algo similar a ‘eugenesia-inversa’, Douglas Murray afirma:

“(Las organizaciones Verdes) mientras son felices de decirle a los Europeos blancos que paren de reproducirse, son más reticentes acerca de hacer la misma solicitud a los inmigrantes de piel oscura.”

En cualquier evento, las personas, cuyos puntos de vista yo he tratado de enmarcar aquí, tienen el derecho de estar perturbados por lo que el futuro pueda traer. Hasta ahora, los políticos han rechazado sus consideraciones de bajar las tasas de inmigración, afirmando que la equivocación yace en sus perspectivas equivocadas de la realidad. Otros quienes no comparten sus miedos, recurren a las acusaciones. Sin importar, yo sostengo que muy probablemente no es siempre ‘racista’ o ‘xenófobo’ el estar elevando las alarmas sobre las altas tasas de inmigración o la ineficacia de la integración con tales elevados números. Similarmente, la calumnia no debería ser parte integrante de la resistencia a la presión por multiculturalismo y diversidad. Si las sociedades democráticas desean “preservar sus valores y cultura” y elegir lideres para pelear por ello, esto debería hacer pensar a aquellos que son críticos de tales nociones que las perspectivas de la gente no están siempre erradas.

En primer lugar, en 2011, el Censo Británico concluyó que el 45 por ciento de los Londinenses se identificaban como Británicos blancos (bajando del 58 por ciento en el 2001). Luego en el 2016, la mayoría de los ciudadanos votaron dejar la UE con un discernible mensaje de preocupación sobre temas de inmigración, y en 2019, el Partido del Brexit, una unión con la misión de defender la decisión de los votantes del Referendo del año 2016, se convierte en el gran ganador de las elecciones Europeas. Es difícil negar la afirmación que las tendencias en inmigración no están teniendo profundas repercusiones políticas.

Bajo estas circunstancias, los ciudadanos deberían ser animados a reflexionar sobre los cuestionamientos que sus representantes elegidos parecen estar pasando por alto sin invitar a la vergüenza. Los políticos deberían justificar algunas de las muy necesitadas preguntas tales como aquellas de Douglas Murray que inician este texto, incluyendo:


Que es un aceptable nivel de inmigración?” Hay un límite para una sociedad integrar individuos nacidos en el extranjero? Alternativamente, si el multiculturalismo es ciertamente probado mas allá de la duda ser la mejor receta para la cohesión social y la armonía pacifica, en que porcentaje la heterogeneidad demográfica para de serlo?


Los pueblos de Europa deberían demandar al menos esta práctica información de los representantes tomando las decisiones en su representación, porque los cambios demográficos son una calle de una sola vía, y como el fallecido Dr. Albert A. Bartlett solía decir en sus conferencias, la gente tiene gran dificultad para entender la función exponencial de crecimiento, la cual define el incremento constante de la población. En otras palabras, si nosotros tenemos, digamos una minoría étnicamente extranjera que hace por el 4 por ciento del total de la población, con un crecimiento constante –ya sea por incremento natural o inmigración- de 3 por ciento cada año (menos de 3 por ciento al año en términos económicos es usualmente considerado una recisión, así que vamos a aplicar la misma razón fundamental al crecimiento de la población), lo cual significa que en 23.3 años la población se doblará en tamaño a 8 por ciento. Esta mantendrá doblándose, con variables de tiempo mientras haya crecimiento. Por esta razón, los cambios demográficos deberían ser vistos como asuntos generacionales y de largo plazo que requieren inmediata atención. Evidentemente, la repatriación esta fuera de consideración, así como el Sr. Murray afirma:

“La primera solución es bien sencilla. Ésta es que ustedes desaceleren el flujo […] La segunda cosa es que ustedes trabajen en la gente que ya está aquí.”

Considerando la futura inmigración, no hay soluciones claras, pero como he escrito en otras partes, yo estoy de acuerdo con los argumentos que expresan que las naciones que descuiden o fallen en atender la necesidad de estabilizar sus poblaciones no deberían tener derecho a reclamar espacios para inmigrar en otros países, o al menos aquellos que lo hagan deberían tener prioridad. De la misma manera, la ayuda externa debería ser dirigida primero y principalmente a las naciones que están comprometidas a detener el crecimiento de la población.

En definitiva, he tratado de elucidar algunas de las preocupaciones centrales conectadas a la inmigración que la gente en toda Europa desea ver identificadas y discutidas. Mi misión secundaria fue informar a los miembros del movimiento de población sostenible sobre esta variedad de problemas derivados de la inmigración. Yo soy consciente del hecho de que nuestro plato esta ya bastante lleno con dilemas sobre la tergiversación de nuestros puntos de vista en población y sostenibilidad y muchos podrían con alguna razón sentirse indecisos de aceptar la pregunta sobre la identidad. Por otro lado, quien podría ser más adecuado para identificarse con la distorsión de todos los puntos de vista descritos aquí que la gente del movimiento de población sostenible que ha estado enfrentando falsedad por décadas?

En general, ambos lados emiten un mensaje de cautela para tasas de inmigración muy altas y muy repentinas y mi preferencia seria alcanzar un entendimiento por ambos.


Hay indudablemente diferencias políticas divisivas desde que en un lado, hay un grupo que ha liderado valores tales como consciencia medio ambiental, y derechos y empoderamiento de las mujeres, y me atrevería a decir que muchos de sus patrocinadores están mayormente en la izquierda del espectro político. Por otra parte, los temas de identidad, valores y ramificaciones sociales de la inmigración han sido dejados casi enteramente a la derecha política. Ya es hora de que ambos lados unan el trabajo de su vida hasta cierto punto, lo cual significaría que la derecha revisara sus posiciones sobre responsabilidad medio ambiental Antropogénico y acciones, así como también las posturas pro natalistas, mientras que el movimiento de población sostenible adoptaría elementos de la narrativa desplegados aquí.


Evidentemente, sacrificios deben ser hechos por las dos partes, pero esto podría significar que la derecha mejoraría su importancia en temas medio ambientales –lo cual se convertirá en un riesgo existencial inevitable en los años por venir y demanda cooperación global- y en derechos de las mujeres. Por otra parte, aquellos de nosotros en el movimiento poblacional que nos preocupamos por el estado del planeta, su excepcional diversidad de vida y si vamos a actuar hacia ello como Jonas Salk una vez dijo “con responsabilidad como buenos ancestros”, necesitamos también adoptar la noción de que las naciones actúan como ‘vivientes’, organismos vulnerables también, sujetos a influencia y cambio. En la misma forma que notables seres humanos dedican sus vidas a preservar las especies al borde de la extinción, nosotros deberíamos extender un reconocimiento compasivo hacia aquellos que desean cuidar de las sociedades, valores y culturas que fueron encomendadas a ellos por sus ancestros, frecuentemente pagando con sus propias vidas.




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